EL PROTOCOLO DEL CAVA

La copa: Debe tener la altura suficiente para poder observar el ascenso de las burbujas y la anchura que permita la concentración de los aromas y la explosión del gusto.

La temperatura: Debe servirse fresco, pero no helado, entre 6 y 8º.

El descorche: Se toma la botella por el cuello, inclinándola con suavidad, unos 45º. Después de quitar el bozal se saca el corcho suavemente, en silencio, controlando en todo momento la espuma.

El servicio: Se deja resbalar el cava con lentitud por el cristal de la copa hasta su mitad, evitando sujetar la botella por el cuello y que esta toque la copa.

Tiempo de conservación: Las botellas que se encuentran a la venta tienen un proceso de elaboración que dura entre 3 y 5 años, momento en el que han alcanzado su punto óptimo para el consumo. A diferencia de otros vinos que mejoran con el paso del tiempo, el cava puede consumirse en cuanto sale de la bodega.